Mega Man 11 (PS4), un reto a la altura de los dioses

Para jugar a la última entrega de Mega Man hay que tener una voluntad de acero y un manejo del mando nivel dios del olimpo. Llevo con el juego en casa prácticamente desde su lanzamiento, y aún a día de hoy no he conseguido superar ninguno de los 8 niveles de este Mega Man 11.

Lo curioso es que, aunque el disco lleva en casa desde hace como 3 semanas, todavía no he llegado siquiera a las 8 horas de juego. Y no es que no lo esté disfrutando ni nada parecido. La cosa es que es un juego que requiere una atención total, y te obliga a tener los reflejos más afilados que un cuchillo jamonero, con lo que después de cada partida uno termina completamente exhausto. ¿Podemos quedar agotados mentalmente después de jugar 15 minutos a un videojuego? No tenía ni idea, pero parece ser que sí. Definitivamente.

El Mega Man 11 tiene esa magia que hace que, aunque el juego sea difícil de pelotas, todavía tengas ganas de intentarlo una vez más. Mucha gente ha criticado las nuevas mecánicas de juego, especialmente, el denominado nuevo sistema de Doble Engranaje.

Con este sistema Mega Man adquiere 2 nuevas habilidades: la “cámara lenta” (Speed Gear), y el “súper disparo” (Power Gear). 2 habilidades que impactan de lleno en la experiencia de juego de cada uno de los niveles, resultando indispensable dominarlos para poder siquiera llegar a enfrentarnos al Robot Master de turno.

Por ejemplo, en el nivel de Torch Man, hay un muro de fuego que avanza inexorablemente y que solo podremos superar si sabemos hacer un buen uso de la cámara lenta. Lo mismo ocurre con el resto de fases: el grado de exigencia es realmente alto a lo largo de todo el desarrollo, y habilidades como el dash y un timing casi perfecto son requisitos mínimos. El juego es exigente y solo te recompensa cuando empiezas a dominarlo de verdad.

Hablando ya de otros aspectos del juego, resulta obligatorio hablar del aspecto visual. Vemos que por fin se han atrevido a “actualizar” la franquicia, manteniendo ese toque retro, pero adaptándolo a los tiempos modernos, con diseños de personajes en 3D y entornos 2D. Parece que han tomado ideas de lo poco bueno que tenía el Mighty Number 9 de Keiji Inafune: los gráficos.

Inafune, si pretendía reventar el scene plataformero con su Mighty Nº 9 y olvidarse de Mega Man para siempre, parece que le está saliendo el tiro por la culata. Su proyecto independiente no ha tenido el éxito esperado –los fans lo han sepultado y con razón- y además ha visto como Capcom ha prescindido de él, en favor de Koji Oda, para dirigir y sacar adelante este nuevo Mega Man. En Capcom ya hablan de Oda como “el nuevo tipo del Mega Man”. Mal rollo, Keiji. Mal rollooo…

Ni un momento para respirar…

SI tenemos en cuenta también que la crítica ha puesto unas valoraciones bastante buenas, con una media de 8 puntos en Metacritic, podemos estar casi seguros de que estamos ante un pequeño resurgimiento de la franquicia. Algo de lo que personalmente me alegro un rato, ya que, aunque todavía no he conseguido superar ningún nivel, esta misma tarde me las he ingeniado para llegar hasta mi primer Robot Master, Torch Man. He muerto como un miserable varias veces, pero parece que ya empieza a asomar algo de luz al final del túnel. De ahí a que me pase el juego, es solo cuestión de tiempo.

Al final los videojuegos que recuerdas con más cariño son los que suponen un verdadero reto, y te viene a la cabeza cuando lograste hacer tal o cual hazaña, inalcanzable para el resto de los mortales, y que difícilmente podrías repetir por segunda vez. Mega Man 11 es uno de esos juegos, y aunque también tiene sus carencias –los niveles quizá son demasiado largos, si- es uno de esos títulos que te animan a encender la consola y echar una partida rápida, aunque solo sea para probar suerte.

Amazon | Comprar Mega Man 11

¿Tienes Telegram instalado? Recibe el mejor post de cada día en nuestro canal.

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario!
Escribe aquí tu nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.