Hoy quiero aprovechar para contaros un poco más sobre “la trastienda” de internet y el fascinante mundo de la redacción de contenidos. Si queréis saber de donde viene todo esto, os invito a que echéis un vistazo al post “El internet que conoces ya no existe: miles de webs pequeñas están cerrando masivamente”.
En esta ocasión me gustaría abordar el tema de Google Discover y cómo ha cambiado para siempre la forma en la que se publican artículos y noticias en la mayoría de sitios y páginas web que visitamos diariamente.
Para aquellos que todavía no conozcáis Google Discover, se trata de una aplicación nativa que viene integrada en la mayoría de teléfonos Android, y que nos muestra una serie de publicaciones y noticias diarias cuando deslizamos hacia la izquierda en la pantalla de inicio del teléfono. Ojo, estas publicaciones no solo aparecen ahí: cuando abrimos una nueva pestaña en el navegador Chrome, también se carga un feed de noticias extraídas de Discover. ¿Cuántos usuarios tienen un móvil Android o utilizan el navegador Chrome? Cientos de millones, ¿verdad? Pues ese es el tráfico que mueve Discover diariamente. Una cifra tan grande que se nos caerían los ojos al suelo si la viéramos escrita sobre un papel.
Lo que haga falta por salir en Discover
Con este publico potencial tan descomunal al alcance de un solo clic, todos los editores que tienen una página web en activo, se las ven y se las desean para aparecer en Discover. El problema es que Google nunca ha publicado ninguna directriz clara de lo que hay que hacer para salir ahí, y los medios han tenido que recurrir al viejo truco de “prueba y error” para obtener alguna pista. ¿Y sabéis qué es lo que han descubierto? Que el contenido sensacionalista vende, y mucho.
Por supuesto, tus publicaciones deben cumplir unos requisitos mínimos (a nadie le gusta, por ejemplo, que una web cargue lento), pero a partir de ahí, si hemos cumplido con las exigencias técnicas que nos impone Google, podríamos decir que hay vía libre. Entonces es cuando el editor entra en un campo de juego poblado por miles de sitios web deseosos de captar la atención del lector.
Esta reacción se puede conseguir con el uso de imágenes llamativas, pero principalmente se obtiene empleando titulares explosivos, muy directos y fáciles de entender, que activen ese interruptor de la curiosidad que llevamos todos dentro.
La manera más noble de conseguirlo pasaría por escribir contenido de calidad que justifique un titular tan llamativo. Pero, siendo sinceros, ¿Cuántas noticias relevantes y tremendamente llamativas ocurren al día dentro del sector de la tecnología, los videojuegos, el motor, etc.? No tantas. O al menos no las suficientes como para hacer de la redacción de contenidos un negocio tan lucrativo.
Personalmente, muchas veces me he visto en la tesitura de haber publicado un artículo extenso y muy elaborado que me ha llevado muchísimas horas de trabajo y no tener ninguna repercusión, y al mismo tiempo, escribir un artículo ligero y poco relevante sobre un tema mucho más trillado, que obtiene un rendimiento 50 o 100 veces mayor. Puede ser muy frustrante, sí.
Si esto me pasa a mí, que publico en un medio muy pequeño, os podéis imaginar lo que ocurre en las grandes redacciones de noticias online. Evidentemente uno puede escribir contenido ligero e interesante que sea honesto con el lector, pero esa ansia de visitas fáciles hace que muchos editores se suelten la melena y se abra la puerta del “todo vale”. Al fin y al cabo, si trata un tema de actualidad y el título es atractivo Google Discover lo va a promocionar en su feed, ¿no?
Artículos con mucho texto y un único dato importante escondido casi al final
Así nos encontramos con que el 95% de lo que leemos en estos feeds de noticias no sean más que refritos de cosas que ya conocíamos, artículos con texto de relleno donde el único dato que importa es una frase que aparece al final del artículo, todo ello mezclado con noticias totalmente irrelevantes que ni siquiera se pueden considerar noticiables. Además, regado de innumerables anuncios, banners en formato video y notificaciones emergentes de todo tipo (de esto también hablaremos en un futuro artículo).
De esta forma, Google Discover ha influido muchísimo en cómo funcionan los sitios web hoy en día, hasta el punto que se ha desarrollado un lenguaje propio (en cierta medida heredado de otros medios como YouTube), con expresiones como “Esto que ha dicho X te sorprenderá”, “Esta plataforma de streaming es mejor que X y es gratis”, “¿El grupo musical X vuelve a reunirse?” y similares.
Para que os hagáis una idea de la importancia del servicio de noticias de Google, históricamente en El Androide Feliz la mitad del tráfico siempre nos ha llegado de Discover. Y eso en una web como la nuestra, donde la mayoría del contenido son tutoriales, reviews y aplicaciones, con artículos más orientados a ese usuario que tiene un problema o necesita una recomendación y hace una búsqueda en Google. Imaginaros, por tanto, la importancia que tiene Discover en una web que se dedica plenamente a la publicación de noticias.
Estoy seguro de que muchos grandes editores tampoco están satisfechos con esta dinámica de contenido de baja calidad que se ha formado en los últimos años, pero mientras la tendencia siga siendo la de convertir las webs en una fábrica de churros, la cosa seguirá adelante por pura inercia.
El internet que conocías ya no existe. Ahora es más accesible, sí, pero también mucho más olvidable.
En futuro artículos hablaremos también del impacto de la Inteligencia Artificial en la creación de contenido escrito, y de otros temas importantes como la nueva ley de cookies europea de 2024 que ha propiciado la aparición de los famosos mensajes “Acepta las cookies o paga una suscripción”.
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Imagen de portada | Aitor Eizagirre x Niji Journey




