¿Recuerdas cuando fue la última vez que hiciste una búsqueda en Google y en los primeros resultados te salió una página desconocida pero experta en el tema, que te dio una respuesta clara y bien argumentada?
Lo más probable es que ahora para esa misma búsqueda Google te muestre la web de un conglomerado editorial o un gran periódico online, con un artículo escrito por un redactor que no domina mucho el asunto, con algunas inexactitudes y una gramática bastante mejorable.
La página desconocida que comentábamos en el primer párrafo ahora estará enterrada bajo decenas de resultados como el de ese periódico online, y lo más probable es que si no ha cerrado ya la web, lo vaya a hacer dentro de poco.
¿Qué está pasando con los resultados de búsqueda de Google? ¿Vamos a mejor…o a peor?
Aunque estos cierres masivos de pequeñas webs especializadas se estén cristalizando ahora, lo cierto es que el problema parte de mucho más atrás. En septiembre de 2023, el buscador de Google hizo uno de los mayores cambios en su algoritmo (el famoso EEAT) para dar más visibilidad al contenido de calidad, fiable y basado en el conocimiento.
La intención de este cambio era eliminar de los resultados esas webs redundantes y poco transparentes con el usuario, y de paso, hacer algo de limpieza de todas esas páginas surgidas de la nada con textos infinitos redactados con IA.
Lamentablemente este “barrido” ha sido tan salvaje que se ha llevado por delante las páginas de muchos editores experimentados con webs pequeñas pero veteranas. Además, con el fin de ofrecer ese contenido de calidad, fiable y “humano”, muchos de los primeros resultados de Google ahora los ocupan foros como Reddit o Quora y sitios de noticias generalistas donde se publica muchísimo contenido de manera diaria.
Las webs más pequeñas, que sobrevivían gracias a los ingresos derivados de aparecer en los primeros puestos de Google para esas pocas temáticas que dominaban, simplemente no pueden competir contra la avalancha de publicaciones que se generan en todos esos foros y medios digitales, y en consecuencia ahora están apagando sus servidores y buscándose otro medio de vida.
Y por si esto fuera poco, Google ha comenzado a introducir la IA en su buscador para que los usuarios obtengan una respuesta rápida y no tengan ni que molestarse en pulsar sobre ningún enlace.
El Washington Post (vía Android Headlines) cuenta la historia de un redactor especializado en escribir reviews de zapatos, que ha visto cómo en los últimos meses el tráfico de su web ha descendido un 98%. Pero no es el único, solo hay que entrar en webs como Forobeta para comprobar que el caos es palpable en todos los sitios. Yo personalmente también he visto cómo algunos creadores que conocí allá por 2015 recientemente han dejado de publicar contenido tras años de dedicación.
El internet que conocíamos ya no existe, y en los próximos meses lo vamos a ir notando cada vez con más intensidad. Solo aquellos que sepan reinventarse y amoldarse a los nuevos tiempos saldrán victoriosos, pero lo que está claro es que la red va a comenzar a llenarse de enlaces rotos y webs fantasma de manera inexorable.
Puedes leer la continuación de este artículo aquí:
- El internet que conoces ya no existe, y uno de los motivos es Google Discover
- El internet que conoces ya no existe, y sí, yo también odio los muros de cookies
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Excelente y preocupante artículo.
Que fue de esa utopía de los inicios de internet, donde parecía que internet iba a traer la democratizacion de la información. Al final los grandes imponen su contenido.
Ánimo a los pequeños productores de contenidos, tenéis el apoyo de muchos aunque cada vez sea más difícil llegar a vosotros.
Esta sucediendo lo que siempre ocurre, Google y los que manejan este sistema, no admiten a los que pudieran decir verdades que ellos no quieren que se hagan públicas y quieren imponer por la fuerza sus mezquinos intereses.